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jueves, 11 de febrero de 2010

Bajo los focos

Comienza el espectáculo y la piel se transforma en otro que no soy yo, que se va calentando, como lagarto, bajo los focos y termina en un charco de esfuerzo sobre las tablas.


Desnudo con tacones me presento ante vosotros para mostraros que dentro se esconde un alma disfrazada. No perder el disfraz significa ser el que soy sobre el escenario y ser el que me veis para bajar la escalera y ser lo que soy sin cubierta. Se trata de no dejar de ser uno mismo aunque de cordero a lobo se distancia la sombra de unos focos.


Por fortuna no estamos solos, hay más locas y locos que comparten tus desventuras teatrales y con ellas te curan las heridas de la insenatez y relativizan los destrozos neuronales diarios.

domingo, 22 de noviembre de 2009

lobo malabarista

Está claro que cada cual es un calidoscopio de emociones y sentimientos que afloran configurando el carácter, nada etiquetable.
Por fortuna somos cambiantes y reaccionamos ajustándonos a tantas variables que hacemos el mundo cada día diferente y nuestra relación con él.

¡Cuánta pobreza aquellos que conocen, adjetivan y clasifican a las personas!

Creen que saben.

Ya veis, el lobo no es tan malo como lo pintan, algunos son malabaristas y nos hacen ser felices. Con sus locuras y ocurrencias, usan esa boca tan grande para reírse mejor, de ellos mismos, con nosotros. En cambio, tienen que engañar a lindas niñas de caperuza roja, comer abuelas y abrirse en canal para sacárselas y llenarse de piedras. Y esto cada día porque si no, no es lobo según los contadores de cuentos. Tampoco cordero ni arlequín.


Tiene que doler.




domingo, 15 de noviembre de 2009

El libro del samurai, HAGAKURE

No sé si lo conocéis, pero para mí ha sido un curioso descubrimiento. Estaba en la red leyendo poesía oriental, cuando apareció el Libro del samurai Hagakure, que significa "oculto bajo las hojas". Una obra literaria japonesa, dictada por Yamamoto Tsunetomo a uno de sus aprendices entre 1710 y 1717. Es un antiguo breviario de caballería inspirado en el célebre código Bushido. Nos expone la vía del guerrero, cuyos preceptos filosóficos y ética trascendental presentan al Bushi. Bushido es la aceptación total de la vida, vivir incluso cuando ya no tenemos deseos de vivir . Esto se logra sabiendo morir en cada instante de nuestra vida, viviendo el instante, el aquí y ahora, sumido en el eterno presente, en vez de abandonar el campo de batalla cotidiano. Para el Samurai, la vida es un desafío, y la muerte es preferible a una vida indigna o impura. Esta es la noble y espectacular lección del HAGAKURE .


Hay que leerlo situándose en su época donde muchos bushis despreciaban las viejas usanzas de los de su clase y se enriquecían con ardides considerados innobles por las personas civilizadas del Japón de la era Tokugawa, como el comercio. El Hagakure, es un libro muy personal, ya que cada quien le puede dar un sentido diferente y puede ser analizado desde diferentes aspectos, sin embargo su sentido último, es plasmar un manual para convertirse en un samurai.
El libro no es para subirlo a los altares y más aún después de leer cómo presentan a las mujeres, a las madres y al mundo femenino. Así que de todos los capítulos, he sacado los que me han provocado movimientos en las entrañas, los que me han gustado, aquellos en los que mi pensamiento se refleja. Cada cual tendrá los suyos. Curiosead.



Relajación


Me han contado que el señor Naoshige había dicho un día: "Hay un momento en el que todo el mundo está alegre y amistoso y es el momento en donde uno se relaja. Sin embargo, también hay cosas que uno lamenta siempre después de haberlos hecho o dicho."



Las Palabras (2)


La mejor actitud respecto a las palabras es no usarlas. Si pensáis que podéis pasar sin usarlas, no habléis. Lo que debe ser dicho debería serlo siempre de la manera más concisa, lógica y clara posible. Una cantidad sorprendente de personas se ridiculizan hablando sin reflexionar y se desconsideran otra tanto.